La esperanza está en la naturaleza humana

20 Mar

La esperanza es origen del amor y de la fe porque nace con el hombre. Todo neonato es objeto, desde el mismo día de su nacimiento, de esperanzas, las de sus padres y seres queridos que le desean la mejor vida posible, no por sus méritos sino por el amor que surge de la ilusión y las propias esperanzas paternas. Cuando el niño va creciendo querrá ser bombero, piloto, enfermera, como su papá o su mamá, luego bueno, inteligente, atractivo, sano, líder, etc. Un montón de años de esperanzas, de futuro cada vez más próximo.
La esperanza es ilusión por un futuro.
Estos deseos son cada vez más poderosos pero lo más importante es que surgen en el interior de cada individuo. No todos quieren ser bomberos ni todos pilotos pero todos vislumbran un futuro propio, algo individual y distintivo, algo que les hace sentirse únicos dentro de la humanidad, es el efecto de una libertad promotora.
La libertad es un elemento distintivo del ser humano, pertenece a cada individuo e influye en todas sus acciones u omisiones y también en sus pensamientos, en sus deseos, en la elaboración de ideas, es el origen de la esperanza y convierte a la esperanza en algo relacionado con la categoría humana.
Podemos decir que el hombre es libre y por tanto está esperanzado pero también que espera mucho de su libertad.
El hombre es compacto como una manzana, si le quitamos la piel es menos manzana pero no hay dos manzanas iguales, ni siquiera dos pieles idénticas.
Quiero aclarar que no estoy priorizando a la esperanza sobre la fe o el amor, sólo quiero expresar que la esperanza es una forma de llegar al amor y a la fe y que además es la más fácil por que se origina en nuestra propia naturaleza. Muchas veces se predica un amor de obligaciones y una fe vacía, pero un amor cuyo origen es la esperanza está lleno de ilusión y una fe cuyo origen es la esperanza está llena de deseo.
Creemos esperanzas al mundo y sobre todo a los jóvenes, es una fuerza de impulso imbatible.

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Esperanza, Amor y Fe (explicación de la cabecera)

10 Nov

He aquí mi primera experiencia como blogger.

En esta mi primera entrada voy a intentar justificar la cabecera de este blog que dice: Esperanza   –> origen del AMOR –> camino de la FE –> objeto de la ESPERANZA, expresado como un círculo que gira en continua búsqueda de su sentido para el hombre.

Es el hombre el que reflexiona sobre estas cosas y el que yerra en sus conclusiones, pero sólo el hombre puede errar y ese error le hace  más hombre. No querría que el error se convirtiera en disparate, también muy humano, pero sí que alguien, aunque fuera una sola persona, se atreviera a comentar mis ideas para perfeccionar mi opinión más que influir en la de mi lector.

La esperanza es parte del hombre desde que nace puesto que el neonato tiene un futuro que intentará, y en parte lo logrará, que esté diseñado por él mismo, por las ilusiones que justifiquen su existencia que potencien las razones de su vida.

Luego viene el amor, el tan apabullado amor, parece que todo lo bello del mundo es el amor. Es cierto que el amor es tremendamente gratificante pero no es menos cierto que la base del amor es el sacrificio, el esfuerzo por conseguir realizar las ilusiones de la esperanza.

Y esas ilusiones que debemos alcanzar a través del sacrificado amor, tienen que ser objetivos alcanzables pero, también, tienen que ser objetivos creíbles, que merezcan la pena y yo creo que eso es la fe, creer que podemos alcanzar un objetivo ilusionante y eso es el amor, luchar por ese objeto de deseo y eso es la esperanza, ilusionarnos con un futuro mejor.

He escrito esperanza, amor y fe con minúscula pues, aunque yo tengo una Esperanza, Amor y Fe con mayúscula, vinculada a Dios, creo que estas tres virtudes son patrimonio del hombre con independencia de que los objetivos que se marque sean de naturaleza divina y/o mundana.